El Programa de Trabajadores Sociales de Cuba conmemoró en Caimanera este jueves el aniversario 26 de su creación, con un encuentro que destacó la expansión de su red formativa y el fortalecimiento de acciones comunitarias para atender a personas en situación de vulnerabilidad
Desde la sala 3d de la cabecera municipal y en nombre de los homenajeados intervino Amanda Alen Naranjo, quien expresó que este día especial constituye un pretexto para celebrar más de dos décadas de quehacer humano y altruista en los barrios y comunidades caimanerenses.
También refirió que la honestidad, la sensibilidad, el sentido de pertenencia y el amor por las personas, continuarán siendo pilares de la misión encomendada por el Líder Histórico de la Revolución cubana, aquel memorable 10 de septiembre del 2000, en la inauguración de la escuela de formación de trabajadores sociales de Cojímar, en La Habana.
Entre las tareas de impacto mencionó la atención al envejecimiento poblacional, mediante la articulación con el Sistema de Atención a la Familia (SAF) y la participación de instituciones de la Salud, la Cultura y el INDER, así como la entrega de recursos a personas en situación de vulnerabilidad.
Al dar las conclusiones del encuentro y luego de felicitar a los presentes Saimara Llamare Galano, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular, destacó que el Programa de Trabajadores Sociales se encuentra en el rescate de sus ideas fundacionales y continúa en la batalla con nuevos proyectos, perspectivas y misiones encaminadas a contribuir desde el esfuerzo cotidiano a acercar el objetivo de conquistar la mayor justicia social posible para todos.
No se busca ayudar solo desde una percepción asistencialista sino contribuir a la transformación de las condiciones de vulnerabilidad existentes de manera que la persona pueda superar las dificultades y reinsertarse a la sociedad por medio de recursos propios, agregó.
Los médicos del alma, como los catálogo Fidel, tendrían que conocer cuál es la situación de todos los niños, de los ancianos, en general de casi de toda la sociedad, pues en sus palabras una persona puede tener, independientemente de su nivel de ingresos, un problema de un tipo, de otro y requerir un asesoramiento, un consejo, y ahí debían estar los trabajadores sociales, concluyó Llamaré Galano.
