La Empresa Filial Salinera Guantánamo, en este municipio de Caimanera, es un ejemplo de innovación y compromiso social gracias al movimiento de aniristas e innovadores de la entidad. Un grupo, conformado por trabajadores que buscan mejorar los procesos productivos y contribuir al desarrollo sostenible de la industria salinera, a través de la aplicación de ideas creativas y soluciones prácticas.
Yudelkis Osoria Bonne, tornero y anirista reconocido con el sello “8 de octubre”, máxima distinción que entrega la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores en Cuba”, así refiere: “Cada día la meta es sustituir importaciones porque cada vez menos en la salina se reciben pieza para los carros, y nosotros con cada innovaciones ponemos en marcho el transporte obrero y así los trabajadores puedan acudir a su jornada laboral y al cumplimiento de la producción de sal. Estamos conscientes de que somos un país bloqueado, y por ello es que no podemos sentarnos a esperar a que aparezcan las piezas”

Juan Carlos, quien lleva 38 años en la salina y se desempeña como especialista en mantenimiento eléctrico, es uno de esos innovadores que le dan vida a diversas iniciativas que optimizan la producción y reducen costos en la salinera: “Se hizo un inversión de varios equipos de laboratorio, y en la combustión esa se generan un grupo de gases, además que en la zona se pueden deteriorar, entonces nos dimos a la tarea de realizar los cálculos para determinar si podía entregar el gradual de aire necesario, y a partir de los resultados diseñamos un extractor usando ese impelente. Y otro equipo que trajo problema con la fuente de alimentación y se le hizo una ingeniería inversa”
Inventivas que en el día a día, dan al traste con el banco de problemas de la entidad, racionalizan y permiten el ahorro del presupuesto, así como la sustitución de importaciones porque para los aniristas, salineros caimanerenses, la innovación siempre responde a la ciencia y eficiencia.
“El trabajo en equipo es fundamental. Cada uno aporta su conocimiento y experiencia, lo que nos permite encontrar soluciones creativas a problemas cotidianos.”


El aporte de los innovadores salineros de Caimanera sobrepasan los 10 millones de pesos, cifra con la cual se reducen importaciones, de ahí que se saben orgullos, de que en sus más de 20 innovaciones, hoy se generalizan en áreas claves de la producción, como estación de bombeo, laboratorio, el transporte y la planta de procesamiento de la sal, todas en su mayorías, con significativos aportes a la economía no solo de la empresa filial salinera Guantánamo, sino también a la ENSAL y al país.
Vale destacar que de los 470 trabajadores que hoy tiene la filial salinera, el movimiento de aniristas funciona en cuatro comisiones de innovación y racionalización, agrupados en el Taller automotriz, mantenimiento, salina-extracción, tecnología y oficina.
El 2026 será un año de duras luchas; pero de muchas victorias para la ANIR de la salina, grandes retos les esperan a esos héroes anónimos que darán como en etapas anteriores, solución a los problemas y con ello fortalecerán el compromiso con la producción sostenible en ese centro fabril con más de 130 años de explotación en Cuba.
