El 2026 podría definirse como el más complejo en las últimas décadas para los cubanos, pero también como punto de partida de transformaciones sin precedentes en la historia.
Cuba apuesta a su economía, un país que resiste entre la asfixia externa y la reinversión interna. Las reformas están sobre la mesa. El desafío será convertirlas en resultados tangibles para la población.
Hoy contamos con el criterio de Yuliet Nguyen Pérez, máster en ciencias de la economía.
