Magdalena Durán Martínez, es una de las personas más longevas de las que hoy habitan la Comunidad de Cayamo, en este guantananero municipio de Caimanera, donde se apuesta por la mejora constante de la calidad y esperanza de vida de los adultos mayores.

A pesar de su deterioro físico, propio del envejecimiento humano, Nena, como cariñosamente la llaman, mantiene una asombrosa vitalidad, que se refleja en su proverbial memoria y expresión oral, rasgos que permiten efectiva comunicación e interacción durante cualquier conversación que realiza.
Ejemplo como el de Nena, motiva a parafrasear a Fidel cuando dijo: Lo importante no es solo que las personas vivan muchos años, sino que vivan bien, que se sientan bien, que se sientan saludables, que se sientan atendidos, que se sientan seguros, que se sientan dignos.
Este pensamiento del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, resume los propósitos del Estado sobre este segmento poblacional que crece cada año, y constituye un compromiso con su seguridad y a la vez un desafío.
En Nena, una de los adultos mayores de Cayamo, se resume el objetivo de reivindicar los derechos de ese segmento poblacional, llamar a su cuidado, salud, seguridad social, evitar la discriminación y maltrato.
Resultado de nuestra alta esperanza de vida, no es Caimanera, ni resto de la provincia de Guantánamo, uno de los territorios más envejecidos del país, aunque para el sistema de salud no deja de constituir una ardua labor desde el punto de vista social, legislativo y médico para garantizar la salud y asistencia social.
En Magdalena Durán Martínez, integrante del grupo de los adultos mayores del caimanerense asentamiento poblacional de Cayamo, su familia, junto a los líderes de la comunidad apuesta por el disfrute de una vejez placentera y con óptima calidad de vida.
