Sentida evocación al aniversario 131 del reinició de nuestras luchas independentistas constituyó el conversatorio que sostuvieron estudiantes, maestros y profesores del Centro Mixto Mártires de la Gloria, del asentamiento poblacional de Cayamo, uno de los más de doce planteles educacionales que funcionan  en este municipio de Caimanera.

Con el auspicio de la dirección  y curso interactivo  de las  bibliotecólogas del referido plantel educacional, la tertulia permitió recordar  que para entonces estaban en Cuba los principales jefes de la Guerra Necesaria convocada por el Delegado del Partido Revolucionario Cubano para cuyo alzamiento se concibió  Tiguabos, Baitiquirí, Santa Cecilia, El Yarey, San Andrés del Vínculo y en la finca La Confianza, y  líder local de la sublevación, el Mayor General Pedro Agustín Pérez.

Los pioneros y educadores habidos en profundizar los conocimientos acerca de nuestra historia patria, también recordaron que en la otrora Finca La Confianza, hoy Mausoleo al Mambisado guantanamero,   Periquito, junto a su numerosa familia, había jurado luchar por la independencia de Cuba hasta las últimas consecuencias, y extraía de un escondite hogareño 14 armas de fuego y 200 cartuchos de municiones, devino como  primer aporte a la Revolución en Guantánamo.

Durante la evocación de la efeméride del 24 de febrero de 1895 en Guantánamo, entre alumnos y educadores del cayamense Centro Mixto Mártires de la Gloria, se destacó asimismo  que en La Finca La Confianza, tuvo lugar la redacción del acta que suscribía la decisión de luchar por la independencia de Cuba y morir si fuera necesario, la cual firmaron 28 mambises, entre ellos Pedro Agustín Pérez, jefe insurrecto en la zona de Guantánamo.

 El escrito, única constancia documental del hecho histórico en la Cuba, y hace 131 años vive  entre los guantanameros, orgullosos de la Finca La  Confianza, símbolo de rebeldía y amor patrio abonado por un líder insurrecto que perpetuó el descollante suceso, cuando 15 años después de los épicos acontecimientos, el 24 de febrero de 1910, rememoró in situ, junto a un grupo de independentistas, por primera vez, la epopeya y propuso la construcción de un obelisco en el mismo sitio, dando inicio a una tradición que llega a nuestros días.

Así planta la simiente de lo que desde hace tres décadas es el Mausoleo del Mambisado Guantanamero, Monumento Nacional, y dónde reposan los restos de quienes ofrendaron sus  vidas en las gestas por la independencia de Cuba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *