Por primera vez en la historia el asentamiento de Boquerón, se llenó de color y alegría con la celebración del solsticio de verano, iniciativa del ecologista Sebastián Pérez Estévez para reunir niños, familias y amigos en un ambiente festivo para recordar y honrar esta tradición ancestral.
La festividad, que se llevó a cabo en las inmediaciones de la plazoleta y el anfiteatro, incluyó una variedad de actividades culturales, artísticas y educativas, destacando la importancia del solsticio como un momento de renovación y conexión con la naturaleza, sobre todo para rendir tributo a la Salida del Sol.
Uno de los momentos más esperados del evento fue el concurso «Dibujando el Solsticio de Verano», en el que participaron niños y jóvenes de Boquerón. Los participantes plasmaron su interpretación del solsticio a través de dibujos que reflejaron su creatividad y comprensión de esta festividad, además para aunar esfuerzos en post de la protección del medio ambiente, denunciar la degradación de los recursos naturales y establecer nexos para proteger nuestro entorno natural en todas sus facetas, influenciando fundamentalmente desde una óptica de paz.
Pérez Estévez, además Presidente del Club Antonio Núñez Jiménez en Defensa de la Naturaleza, dijo que rescatar esta tradición es algo que le satisface pues se trata de una de las más antiguas de los Incas, la cual llamaron INTI RAYMI ó FIESTA DEL SOL: “Esta celebración del solsticio de verano no solo es una oportunidad para recordar las tradiciones ancestrales, sino también para fortalecer los lazos entre vecinos y promover el arte y la cultura entre las nuevas generaciones en post del cuidado del medio ambiente. Sin duda, un evento que quedará en la memoria colectiva de Boquerón y que se espera repetir en los años venideros”.
Este 21 de Junio se celebra en varios países “EL SOLSTICIO DE VERANO”, acontecimiento que ocurre durante el verano de cada hemisferio, cuando el semieje de un planeta, ya sea en el hemisferio norte o en el sur, está más inclinado hacia la estrella de su órbita. La máxima inclinación del eje de la Tierra hacia el sol es de 23°27′.



