En los asentamientos de Glorieta y Boquerón, ambos del municipio de Caimanera, un grupo de niñas de alrededor de diez años se adentran en un mundo que tradicionalmente ha sido dominado por hombres: el boxeo. A través de sudor y determinación, estas niñas desafían estereotipos y luchan no solo por un lugar en el ring, sino también por su derecho que se le escuche y respete en una sociedad que aún enfrenta tabúes sobre el boxeo femenino.
Odenny Martínez Toirac, licenciado en Cultura Física y entrenador del referido deporte, en declaraciones a la prensa manifestó que es todo un reto porque en el municipio la tradición y la cultura se entrelazan con el deporte, de ahí que hacer del boxeo una vía para empoderarse, desarrollar habilidades y romper estereotipos de género es la meta: “Aunque el boxeo por tradición es un deporte masculino en muchas partes del mundo, nos hemos propuesto que en nuestro municipio las niñas también lo practiquen, de modo que el boxeo femenino se convierte en una realidad. Debo especificar además que es un reto por los tabúes y machismo que en pleno siglo XXI aún existe en torno a la práctica por mujeres del boxeo, algo erróneos porque no existe nada que impida su práctica al género femenino”
“Cuando empecé a entrenar a las niñas, muchos me decían que era una locura. El boxeo es un deporte de hombres”, comenta con una media-sonrisa. Sin embargo, su pasión por el deporte y su deseo de empoderar a las niñas desde el ring lo llevaron a improvisar un áreas para la preparación, con un punching ball (saco de boxeo). “El boxeo no solo les enseña a defenderse, sino que también les ayuda a desarrollar confianza y disciplina. Cada golpe que dan es un paso hacia la superación personal”, añade Martínez Toirac, quien ha visto cómo sus discípulas crecen tanto dentro como fuera del cuadrilátero.
“He tenido padres que se oponen a que sus hijas practiquen este deporte, pero además de eso también hay niñas que han comenzado y luego lo han dejado por las burlas y críticas de la sociedad. Por ello el primer desafío es que las familias acepten que ellas practiquen el deporte y como un segundo elemento que el radio de acción donde las niñas se desarrollan no le pongan obstáculos, porque hay niñas que quieren practicarlo, pero cuando escuchan al vecino, al amigo o un familiar decirle que el boxeo es para varones, que le pone el cuerpo feo, eso no es así, al contrario el boxeo a las niñas le da personalidad, contribuye a la estética de su cuerpo, ganan en responsabilidad y otros elementos que son importante en el desarrollo de una niña”.
Voces que rompen estereotipos y desafían expectativas a través de los guantes…
Entre las niñas de la comunidad de Glorieta que entrenan bajo la tutela de Martínez Toirac se encuentran Yetceni, Wendy y Samanta.
Perspicaz y sabichosa, Yetceni Camila Sayú Ortíz, refiere entre sus razones para practicar el deporte que sabe que ellas pueden ser tan fuertes y competitivas como sus contrapartes masculinos: “A las otras niñas siempre le digo que no se lleven de esas críticas que nos hacen, porque el boxeo no es de ganar, ni que nos van a dar un golpe, ni que se nos ponga feo el cuerpo. A veces, la gente se ríe o dice cosas malas cuando nos ven entrenar, pero eso solo nos motiva más a seguir adelante”.



Wendy Mora Crombet de la división de 30 kilogramos refiere que lo que más le gusta del boxeo es que la enseña a pensar, a evaluar sus movimientos: “Al principio, tenía miedo de lo que dirían mis amigas y mi familia. Muchas veces me decían que el boxeo no era para chicas”, relata. Sin embargo, Wendy encontró en el deporte una forma de liberarse de las expectativas sociales. “Ahora me siento fuerte y capaz. He aprendido que puedo hacer lo que me proponga”
Otra de las niñas, Samanta de Jesús Rodríguez Pimentel, comparte su experiencia: "Al principio, me costó trabajo. La gente no siempre entiende por qué queremos boxear. Pero cuando entreno, siento que puedo ser quien quiero ser.
Tanto Yetceni, como Wendy o Samanta coinciden en que el boxeo les ha enseñado a enfrentar sus miedos y a trabajar en equipo con otras chicas.
Entrenamientos contra estigmas…
El profesor Odenny reconoce que uno de los mayores obstáculos es cambiar la percepción sobre el boxeo femenino. “Aún hay un estigma asociado al deporte. Muchas personas piensan que las mujeres no deberían pelear. Pero el boxeo es una forma de expresión y una manera de empoderarse”, afirma con firmeza. “También este deporte necesita un poco más de publicidad, tanto de la radio, la televisión, la prensa plana, para que las niñas interesadas en el deporte observen, lean, e interioricen la importancia del deporte y otras niñas se inspiren y creen su propio potencial dentro del ring, porque el boxeo femenino más que un deporte es una forma de vida que les permitirá soñar en grande”
Cada golpe lanzado y cada ronda completada simbolizan la lucha por la igualdad y la superación personal. Con el apoyo del entrenador Odenny Martínez Toirac y la determinación de estas niñas caimanerenses, el camino hacia la aceptación y el respeto en el mundo del boxeo se vuelve cada vez más claro. En cada entrenamiento, estas chicas rompen barreras y demuestran que el ring es un lugar para todos, sin importar el género.
