Por iniciativa del eterno Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, hace 26 años surgió el Programa de Trabajadores Sociales, una fuerza joven y revolucionaria destinada a acompañar, atender y transformar las realidades más sensibles de la sociedad cubana.
En el poblacional de Cayamo, los también denominados, por Líder Histórico de la Revolución Cubana, como “Médicos del alma” han demostrado durante poco más de dos décadas y media todo lo que puede hacer una sociedad justa.
Reconforta verlos activos, enérgicos y dispuesto durante la atención a personas que viven en condiciones de vulnerabilidad, para quienes por amor y con amor, de consagran en el quehacer dirigido a transformar las realidades más sensibles.
También acompañan a familias cayamenses acogidas al mercado de alimentación comunitaria, apoyan a niños, adolescentes, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad, así como siembran esperanza donde antes había incertidumbre.
Veintiséis años después, aquel gesto visionario de Fidel, sigue latiendo en Cayamo, comunidad en transformación social y donde los trabajadores sociales, tienden la mano a quien más lo necesita.
Lo que comenzó como una respuesta urgente ante problemáticas sociales concretas se consolida como una escuela de sensibilidad, ética y compromiso con el ser humano.
En estos tiempos complejos y desafiantes, su desempeño adquiere un valor aún mayor, porque no solo atienden problemáticas, sino que previenen, educan, orientan y construyen tejido social desde la base. Son, en esencia, la expresión viva de una Revolución que no abandona a nadie, pues cada gesto de solidaridad, cada visita, cada sonrisa devuelta, es también una victoria de la dignidad humana.
