La política económica y social cubana busca impulsar el desarrollo de los territorios a partir de la estrategia del país, de modo que se fortalezcan los municipios como instancia fundamental, con la autonomía necesaria, sustentables, con una sólida base económico-productiva, y se reduzcan las principales desproporciones entre estos, aprovechando sus potencialidades. A partir de ese objetivo Caimanera trabaja en perfeccionar su estrategia de desarrollo municipal.

En declaraciones a Radio Bahía, Thomsonp Akinson director de desarrollo municipal refirió que la estrategia se concibe a partir de una activa participación de sus habitantes, donde aporten ideas, pero también laboren para concretarlas, junto a sinergias con las instancias políticas y ejecutivas de la provincia y la nación, incluyendo un grupo de trabajo gubernamental.

Acorde a los estudios del grupo de trabajo municipal, en la estrategia de desarrollo se identificaron varios problemas, entre ellos, insuficiencia para asumir el autoabastecimiento de la población, vulnerabilidad ante fluctuaciones del mercado de la sal, el 75 por ciento del fondo habitacional del territorio están entre regular o mal estado técnico, bajo nivel de ejecución de Proyectos de Desarrollo Local y problemas en el abasto de agua y saneamiento, los cuales se proponen solucionar o minimizar a través de las seis líneas estratégicas.

“La estrategia la conforman seis líneas estratégicas. La número uno, producción y comercialización de alimentos, sustitución de importaciones e incremento de rublos exportables. Esta línea estratégica la conforman tres indicadores, 37 acciones y 15 proyectos de desarrollo local.

La línea estratégica número dos, producción de materiales de la construcción y mejoramiento del fondo habitacional, la conforman tres indicadores, siete acciones y tres proyectos de desarrollo local.

En el caso específico de la línea número tres, desarrollo económico local e infraestructura, la conforman cinco indicadores, 18 acciones y cinco proyectos. Dos de ellos que se transversalizan en otras líneas estratégicas.

La número cuatro, desarrollo social y servicios básicos, la conforman cinco indicadores, 39 acciones, 21 proyectos de desarrollo local, de ellos dos que se transversalizan en otras líneas estratégicas.

La cinco, resiliencia climática, transición energética y participación ciudadana, la conforman 14 indicadores, 17 acciones y 12 proyectos de desarrollo local, de ellos siete transversalizados en otras líneas estratégicas.

Y por último, la línea estratégica número seis, tecnología y servicios públicos, (1:48) que la integran tres indicadores, cinco acciones y un proyecto de desarrollo local.

Los proyectos de desarrollo local son las herramientas para que esta estrategia de desarrollo municipal no se quede en papeles, porque son además un conjunto de recursos y acciones pensadas para mejorar la situación actual y generar beneficios económicos, sociales, ambientales o culturales en Caimanera. En fin… la idea es sencilla, lo que dicen las normas es que hay que articular la planificación, los proyectos y el dinero. Ahora el reto es lograr identificar los problemas reales, mover los recursos y medir resultados de verdad, con decisiones compartidas, seguimiento constante y transparencia en el uso de los recursos públicos.

Porque a corte, medio o largo plazo, la estrategia de desarrollo municipal no se medirán por la cantidad de papeles presentados, sino por lo que logren: producir más bienes y servicios, crear empleo, atender necesidades concretas y, en resumen, mejorar la vida de los caimanerenses.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *