La Casa de Abuelos 13 de Abril se erige como un verdadero refugio para los ancianos de la comunidad en Caimanera. Este centro no solo ofrece atención médica y cuidados básicos, sino que también es un espacio donde la dignidad, el respeto y el bienestar emocional son prioritarios.

Inaugurada en mil 996, la Casa de Abuelos 13 de Abril transforma la vida de muchos ancianos que, en ocasiones, se encuentran solos o sin el apoyo necesario de sus familias. Con un ambiente cálido y acogedor, el lugar está diseñado para que sus beneficiados se sientan como en casa.

Esta institución de la salud pública en el municipio, cuenta con un equipo multidisciplinario formado por médicos, enfermeras y trabajadores sociales que se dedican a proporcionar atención integral. Cada residente recibe un plan personalizado que incluye chequeos médicos regulares, terapia física y apoyo psicológico. “Aquí no solo cuidamos de la salud física, sino también del bienestar emocional de nuestros abuelos”, comenta Ledis Goulet Valdivia, doctora de la referida institución.

Una de las características que más destacan es la variedad oferta de actividades recreativas. Desde clases de yoga y ejercicios suaves hasta talleres de manualidades y música, los ancianos tienen la oportunidad de mantenerse activos y socializar con otros, opciones que no solo promueven la salud física, sino que también ayudan a combatir la soledad y la depresión en los adultos mayores.

La Casa de Abuelos 13 de Abril también busca fortalecer los lazos con la comunidad local. Regularmente organiza jornadas abiertas donde instructores de cultura, deporte y especialistas del Centro universitario Municipal acuden a la institución para participar junto a los adultos mayores en actividades que le ensañan sobre el cuidado de su salud física y mental, lo que los ayuda a desmitificar el proceso de envejecimiento, y fomentar una cultura de respeto y cuidado hacia los demás.

La Casa de Abuelos 13 de Abril en Caimanera es más que un simple centro geriátrico; es un refugio donde los ancianos pueden vivir con dignidad, amor y respeto, a través de una atención integral, actividades recreativas y una alimentación adecuada, este centro es un modelo a seguir en el cuidado del adulto mayor, un objetivo en el que brilla como un faro de esperanza y bienestar para todos los ancianos del municipio.

La periodista Dixy Samora, hoy nos reporta sobre esas historias personales de los beneficiados que cada día encuentran en este lugar no solo un hogar, sino una familia.

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