Por Cuba juntos creamos, es el lema central que acompañara este año las celebraciones por el primero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, festejo que acontecerá en medio de las difíciles condiciones causadas por el recrudecimiento del bloqueo y las recientes medidas del actual gobierno de Estados Unidos, destinadas a poner de rodillas a nuestro pueblo y su Revolución en el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Al decir de Yaima Céspedes Henry, secretaria general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Caimanera, la fecha será motivación para que los caimanerenses brinden soluciones a los problemas más acuciantes de la producción y los servicios, en particular la insuficiencia de portadores energéticos, y hagan de las jornadas nacionales de trabajo voluntario y productivo convocadas por la organización obrera, oportunidades para impulsar programas priorizados del país, esencialmente la producción de alimentos y la instalación de sistemas fotovoltaicos.
“La convocatoria a la fecha y la jornada de actividades previa a su realización, en el año del 22 Congreso de la CTC, contribuirán a la movilización activa del proletariado caimanerense hacia el cumplimiento de objetivos y tareas del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía, incentivando la eficiencia en la creación de bienes y servicios, y el máximo aprovechamiento de las reservas productivas”, dijo.
Añadió que la celebración del día del proletariado mundial se dedicará a honrar a Fidel en el centenario de su natalicio y a resaltar su legado en los trabajadores cubanos, en los que siempre confió para acometer las tareas estratégicas del desarrollo del país.
“Será escenario de patriotismo, alegría, reconocimiento individual y colectivo a quienes se destaquen por sus resultados en la batalla económica que libra la nación”, agregó.
“Exigiremos el cese del genocida bloqueo económico, comercial y financiero de casi 70 años contra nuestra patria. A la vez, reafirmaremos la decisión de defender la Patria como el más grande honor y deber supremo de cada cubano”, concluyó.



