Por estos días una solidaridad organizada y silenciosa se erige como un muro contra el desamparo a las personas damnificadas del huracán Melissa en Caimanera, quienes reciben colchones de donativos, una distribución de la que se encarga la seguridad social y el ministerio de trabajo en el territorio.
Antia TeresaDuany Sarmiento, directora del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en el marino poblado, explicó a la prensa local que el municipio recibió un total de 255 colchones, 200 personales y 55 cameros, los que se distribuyen de manera gratuitas a aquellas personas que tuvieron afectación de derrumbe total, derrumbe total y parcial de techos.
En el caso de las empresas de comercio se recibieron 170 colchones para la venta a aquellos damnificados con afectaciones menos, los que tuvieron alguna filtración o el colchón tuvo pérdida durante el paso del huracán Melissa.


Duany Sarmiento subrayó que se repartirán en los cinco asentamientos poblacionales del municipio, acorde a los procedimientos de los Consejos de Defensa para la atención a los damnificados, a quienes recabó en la utilización real del medio.
La ayuda no es un anuncio, es una acción y llega de manera constante con ese abrazo tangible que se llama solidaridad, y que bien agradecen los beneficiados.
A pesar de las interacciones económicas que vive el país, el principio de la Revolución de que no deja desamparado a sus hijos se ratifica, expresa seguridad y confianza en que de forma gradual y progresiva el daño a sus hogares se restituye y con él, la vida.


