Cada 14 de enero, se celebra en Cuba el Día del Trabajador Eléctrico, a quienes les toca batallar arduamente luego fenómenos meteorológicos para lograr energizar las redes.
Saben que de su destreza y entrega depende la felicidad de miles de hogares y la vitalidad de los objetivos económicos y servicios fundamentales a la población.
Su tarea es titánica y compleja. También enfrentan las disímiles dificultades que dejan los huracanes, las zonas anegadas en agua, los árboles en el piso, las redes atrapadas entre las ramas que contribuyeron a su caída…
Llegue a esos valerosos hombres y mujeres el reconocimiento a través de este trabajo,, a los de aquí y de allá.
